Solo los hoteles más caros garantizan la accesibilidad de los discapacitados
Las habitaciones del Hotel Puerta del Camino son más amplias y el mobiliario está adaptado Autor de la imagen: | SILA DOSIL Anterior | Siguiente
Escoger y programar las vacaciones es más complejo y más caro para los turistas con movilidad reducida
- Autor: Cristina Rúa
Algo tan cotidiano como entrar en Internet, buscar un hotel, hacer una reserva y en un clic tener las vacaciones planificadas es un gesto que las personas con movilidad reducida no pueden llevar a cabo. Ángel Holguera, presidente de Cogami (Confederación Galega de Persoas con Discapacidade) en Pontevedra, explica que «la accesibilidad se sigue considerando como un lujo». A la hora de programar un viaje, a esta persona no le basta con hacer un simple clic sino que «implica una planificación mucho más exhaustiva». Holguera asegura que en Galicia no existe ningún tipo de guía que recoja los establecimientos hosteleros que están acondicionados como sí ocurre en lugares como Navarra, Barcelona o Tenerife. A esto hay que añadir el coste: «Las personas como yo tenemos que recurrir a los hoteles de cuatro y cinco estrellas porque son los que están adaptados prescindiendo de las casas rurales y alojamientos de menos categoría».
Después está el coste más elevado hay que sumarle el factor sorpresa por aquello de que un establecimiento se considera adaptado cuando realmente no lo está. El presidente de Cogami en Pontevedra asegura que en alguna que ocasión se ha encontrado con las barras de la ducha mal colocadas «porque la persona que las puso cometió el error de poner las del inodoro en la ducha y viceversa» reduciendo su funcionalidad a cero. Otras veces los aparcamientos de los hoteles no tienen plazas para discapacitados físicos y «tienes que recurrir a un párking alternativo con el coste que eso implica».
En cuanto a los precios, Alejandro Coello, responsable del departamento de accesibilidad de Cogami, asegura que en algunos hoteles «te cobran más por pedir una habitación adaptada porque lo consideran como un extra cuando es una necesidad». Alojarse en Compostela cuesta a una persona con movilidad reducida a partir de 80 euros la noche en el Puerta del Camino hasta los 265 en el parador de los Reyes Católicos. La oferta no es demasiado amplia, ya que hay que recurrir a los establecimientos catalogados con cuatro y cinco estrellas. Algunos de tres estrellas como el Moure, en la zona vieja, se encuentra realizando las obras de rehabilitación del inmueble tal y como obliga la normativa. José Antonio Liñares, gerente del establecimiento, afirma que «es complicado compaginar la normativa con las limitaciones del casco vello. Es una obra y delicada».






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16 Octubre 2009 | 05:50 AM