Los discapacitados llevarán ante el juez la «inaccesibilidad» del tranvía
Eginaren Eginez presenta un recurso contra el Gobierno vasco, al que demandará
16.07.09 - MARÍA REGO | VITORIA

El colectivo critica el estrecho paso para las sillas. / JESÚS ANDRADE
La sociedad ETS estudia modificar las marquesinas del ramal centro «a corto plazo»
El tranvía ha vuelto a entrar en los juzgados vitorianos. Eginaren Eginez, que representa al colectivo de discapacitados, ha llevado por segunda vez la «inaccesibilidad» del metro ligero hasta los tribunales y parece que, en esta ocasión, el proceso seguirá adelante.
La asociación comenzó su particular batalla a pocos días de la inauguración del servicio, cuando denunció un posible incumplimiento de la Ley Vasca de Accesibilidad por la distancia entre las marquesinas y el borde del andén y pidió al juez la paralización de las obras.
No lo consiguió. Ahora, el número 3 de lo Contencioso-Administrativo ha aceptado su recurso sobre las modificaciones que, a su juicio, se deben realizar en las paradas. El colectivo solicitó la llamada justicia gratuita -derecho al que tienen acceso las agrupaciones sin ánimo de lucro- durante la pasada primavera para poner el asunto en manos de los magistrados. «Se nos concedió sin ningún problema», indica Loli Atrio, abogada de Eginaren Eginez. Una vez pasado el trámite, los discapacitados enviaron al juzgado el mismo documento -con idénticas reclamaciones sobre las marquesinas- que con anterioridad habían presentado ante el Ejecutivo autonómico, y que no recibió «ninguna respuesta».
Hoy se encuentran «a la espera del expediente administrativo del Gobierno vasco sobre lo que se ha hecho en el tranvía». «La demanda llegará, probablemente, en otoño», concluye. «Evitar peligros» Para esa fecha puede que ya se hayan introducido algunos de los cambios reclamados. En Euskal Tranbide Sarea (ETS), el ente público que gestiona la implantación del servicio, conocen el «malestar» de este colectivo y anuncian que «estudiarán a corto plazo» las modificaciones de las paradas del ramal que se inauguró en diciembre.
Los discapacitados centraban sus quejas en la «insuficiente» distancia entre el final de la marquesina y el borde del andén. Entienden que no deja paso suficiente a una silla de ruedas, pero mostraban también su desacuerdo con otros detalles, como la ubicación de las máquinas expendedoras de billetes o las baldosas colocadas para usuarios invidentes.
Eginaren Eginez pone ya la vista en la futura demanda, que irá dirigida contra el Departamento vasco de Transportes y Obras Públicas y ETS, así como contra la Diputación y el Ayuntamiento por «participar en el mismo convenio de colaboración para la instalación» del metro ligero. «Nosotros no estamos en contra del tranvía, pero queremos mejorar la accesibilidad para evitar posibles peligros», resume Atrio.







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16 Octubre 2009 | 06:43 AM