Más del 92% de los residentes en centros de mayores tiene alguna discapacidad.
Una mujer pasea a una anciana por el pasillo de una residencia. (Foto: Mariam A. Montesinos)
MADRID.- El 92,7% de los ciudadanos que viven en centros residenciales de personas mayores, en lugares específicos para personas con discapacidad y en hospitales geriátricos y psiquiátricos de larga estancia tiene alguna discapacidad.
Así lo pone de manifiesto el avance de la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD) 2008, realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En este trabajo, junto a las personas con discapacidad que viven en hogares españoles, se han investigado por primera vez los centros residenciales de personas mayores, los específicos de personas con discapacidad y los hospitales geriátricos y psiquiátricos de larga estancia.
Según los resultados de la encuesta, un total de 269.400 personas que residen en este tipo de centros afirman tener alguna discapacidad (92,7% del total). De este número, 93.700 son hombres y 175.700 mujeres.
Este colectivo está formado, fundamentalmente, por personas mayores (el 82,6% tiene 65 o más años), por lo que el tipo de centro que predomina es el de residencias de mayores, donde viven 216.400 personas con alguna discapacidad (63.000 hombres y 153.400 mujeres).
Le siguen los centros para personas con discapacidad, en los que residen 36.000 personas (22.600 hombres y 13.400 mujeres), y los hospitales de larga estancia, donde hay ingresadas 17.100 personas (8.100 hombres y 9.000 mujeres).
Características de la encuesta
La Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD) es un trabajo estadístico realizado por el INE en colaboración con el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, la Fundación ONCE, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y Feaps.
Su finalidad principal es atender la demanda de información para el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), proporcionando una base estadística que permita guiar la promoción de la autonomía personal y la prevención de las situaciones de dependencia.
Esta operación estadística parte de la experiencia de la anterior Encuesta de Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud, realizada en 1999.
El trabajo se ha hecho en dos etapas: la primera (entre noviembre de 2007 y febrero de 2008) está dirigida a viviendas familiares e investiga la situación de 96.000 hogares y 260.000 personas. Una segunda etapa (mayo-julio de 2008), dirigida por primera vez a centros de personas mayores, centros de personas con discapacidad, hospitales psiquiátricos y hospitales geriátricos, que ha investigado 800 centros y 11.000 personas.
La encuesta investiga la percepción subjetiva que tienen las personas sobre sus limitaciones, la causa de dichas limitaciones, su grado de severidad y las ayudas recibidas.
Se pregunta por su estado de salud, las prestaciones socioeconómicas relacionadas con la discapacidad, la discriminación por motivos de discapacidad, accesibilidad, redes sociales y una serie de características sociodemográficas relevantes para el conjunto de las personas con discapacidad.





